Celebración del Dharma del Norte de España 2026
Jun 28, 2026
Tuvimos la gran suerte de recibir a guenla Khyenrab en Montreal (Canadá), donde impartió una charla pública titulada «La ciencia de la paz: una vida más allá del miedo», seguida del Festival Nacional de Canadá 2026. La charla pública fue un gran éxito, con 170 personas inscritas y numerosas preguntas reflexivas y sinceras por parte del público. Guenla comenzó con una meditación contemplativa, invitándonos a reflexionar sobre tres preguntas: ¿Qué es la mente? ¿Dónde se encuentra? y ¿cuál es su naturaleza?
Desde el primer momento, nos animó a mirar hacia nuestro interior. Insistió en que, aunque todos buscamos la felicidad, a pesar de la tecnología moderna y la riqueza material, la felicidad duradera sigue sin estar a nuestro alcance. Mientras sigamos buscándola fuera de nosotros mismos, nos sentiremos decepcionados. La verdadera fuente de la felicidad se encuentra en nuestro interior: surge de una mente en paz.
Tras la charla, Guenla inspiró a la comunidad de monjes y monjas durante la ceremonia de Sojong, antes de que el Festival de Canadá comenzara el viernes por la tarde con la presentación. A continuación, más de 300 personas recibieron la iniciación de Buda Prajnaparamita, tanto en persona como en línea, junto con profundas enseñanzas sobre las cuatro profundidades. La Gran Madre Prajnaparamita es la encarnación de la sabiduría, que otorga la realización de la unión de la gran dicha y la vacuidad. Si alcanzamos esta realización, podemos alcanzar la iluminación en esta misma vida: ¡qué extraordinario!
El Festival de Canadá fue un hermoso reencuentro que reunió a participantes de todos los rincones de este vasto país. Hubo algo profundamente especial en la mezcla de caras nuevas y sonrisas conocidas: abrazos, risas y la sencilla alegría de volver a vernos. Entre bastidores, un grupo de voluntarios entregados trabajó sin descanso y con el corazón abierto, preparando, organizando y dando la bienvenida a todos, creando así una experiencia inolvidable de cinco días. El ambiente estaba impregnado de entusiasmo, amabilidad y la calidez de la Sangha canadiense.
En sus enseñanzas, Guenla nos animó a desarrollar el corazón bondadoso supremo —la bodhichita— y nos recordó que esta debe ser nuestra motivación esencial para adentrarnos en las enseñanzas profundas y en las meditaciones sobre la verdad última. Reflexionamos sobre cómo todos los seres sintientes experimentan sufrimiento debido a la ignorancia. No somos capaces de reconocer que nuestras propias acciones no virtuosas crean las causas del sufrimiento.
Sin embargo, hay una esperanza inmensa. Al desarrollar una sabiduría auténtica y una compasión universal, podemos transformar nuestra mente, liberarnos del sufrimiento y ayudar a los demás a hacer lo mismo. Al depositar nuestra confianza en la Gran Madre Prajnaparamita, el Buda de la Sabiduría, recibimos bendiciones especiales que nos ayudan a superar los obstáculos y a cultivar profundas realizaciones espirituales, y estas dependen de la fe. La fe es esencial.
Guenla también explicó el significado de la «existencia inherente», haciendo hincapié en que comprenderlo es indispensable. Es la mente que se aferra a sí misma —a un yo, a los demás y a los fenómenos que existen de forma inherente— la que se encuentra en la raíz de todos nuestros sufrimientos y problemas. Con claridad, profundidad e incluso humor, mostró cómo las cosas no existen de forma independiente, sino que surgen en dependencia de la mente.
Estas valiosas enseñanzas dejaron a la Sangha canadiense con ganas de más y, afortunadamente, ese deseo se hizo realidad gracias a un retiro de un día y medio con guen Chodor, nuestro Director Espiritual Nacional, quien nos guió a través de meditaciones sobre las cuatro profundidades. Qué privilegio tan increíble es tener esta preciosa vida humana y recorrer este camino juntos. Una experiencia verdaderamente significativa, que nos abrió la mente y el corazón.
¡Gracias, venerable Gueshela! Solo gracias a su inmensa bondad tenemos esta extraordinaria oportunidad de alcanzar la felicidad pura y eterna de la iluminación.