{"id":2466,"date":"2014-11-04T16:20:14","date_gmt":"2014-11-04T16:20:14","guid":{"rendered":"http:\/\/local.kadampa.org\/reference-5\/reencarnacion"},"modified":"2014-11-04T16:20:14","modified_gmt":"2014-11-04T16:20:14","slug":"reencarnacion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/kadampa.org\/es\/reference\/reencarnacion","title":{"rendered":"Reencarnaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El siguiente fragmento ha sido extra\u00eddo del libro <a href=\"https:\/\/kadampa.org\/es\/books\/transforma-tu-vida\"><em>Transforma tu vida<\/em><\/a> del <a href=\"https:\/\/kadampa.org\/es\/buddhism\/gueshe-kelsang-gyatso\">venerable Gueshe Kelsang Gyatso<\/a>.<\/p>\n<p>Numerosas personas piensan que cuando el cuerpo deja de funcionar con la muerte, el continuo de la mente cesa y esta deja de existir, al igual que una vela se apaga tras consumirse la cera de la que est\u00e1 hecha.<\/p>\n<p>Otros creen incluso que si se suicidasen, acabar\u00edan con sus problemas y sufrimientos, pero ambas ideas son incorrectas.<\/p>\n<p>Como ya se mencion\u00f3, nuestro cuerpo y nuestra mente son entidades distintas y, por lo tanto, aunque el cuerpo se desintegre despu\u00e9s de la muerte, el continuo mental permanece intacto. La mente no cesa, sino que se separa del cuerpo y viaja a la vida siguiente.<\/p>\n<p>En el caso de los seres ordinarios, en lugar de liberarnos de nuestras penas, la muerte solo nos trae nuevos sufrimientos. Debido a que no comprenden esto, algunas personas, incapaces de soportar m\u00e1s sufrimiento, se suicidan.<\/p>\n<p>Podemos demostrar la existencia de vidas pasadas y futuras analizando el proceso de dormir, so\u00f1ar y despertar, por su semejanza al de la muerte, el estado intermedio y el renacimiento.<\/p>\n<p>Cuando nos dormimos, nuestros aires internos burdos se re\u00fanen y disuelven en nuestro interior y nuestra mente se vuelve cada vez m\u00e1s sutil, hasta que se manifiesta la mente muy sutil de la luz clara del dormir. Cuando esto sucede, experimentamos el sue\u00f1o profundo y, externamente, parece como si estuvi\u00e9ramos muertos. Despu\u00e9s, nuestra mente se va haciendo otra vez m\u00e1s burda y pasamos por los diferentes niveles del estado del sue\u00f1o. Finalmente, al recuperar la memoria y el control mental, nos despertamos. En ese momento, nuestro mundo on\u00edrico desaparece y percibimos de nuevo el mundo del estado de vigilia.<\/p>\n<p>Cuando nos morimos, ocurre un proceso similar. Al morir, los aires internos se disuelven en nuestro interior y nuestra mente se vuelve cada vez m\u00e1s sutil, hasta que se manifiesta la mente muy sutil de la luz clara de la muerte. La experiencia de la luz clara de la muerte es parecida a la del sue\u00f1o profundo.<\/p>\n<p>Cuando la luz clara de la muerte cesa, experimentamos las etapas del estado intermedio o bardo en tibetano, que es como un estado on\u00edrico que ocurre entre la muerte y el renacimiento. Pasados unos d\u00edas o unas semanas, el estado intermedio cesa y, entonces, renacemos. Al despertar de un sue\u00f1o, el mundo on\u00edrico desaparece y percibimos el mundo del estado de vigilia. Del mismo modo, cuando renacemos, las apariencias del estado intermedio cesan y percibimos el mundo de nuestra nueva vida.<\/p>\n<p>La diferencia principal entre el proceso de dormir, so\u00f1ar y despertar, y el de la muerte, el estado intermedio y el renacimiento, consiste en que cuando la luz clara del sue\u00f1o cesa, se mantiene la conexi\u00f3n entre la mente y el cuerpo, mientras que cuando la luz clara de la muerte cesa, la conexi\u00f3n se rompe.<\/p>\n<p>Reflexionar sobre este punto nos ayudar\u00e1 a reconocer la existencia de vidas pasadas y futuras.<\/p>\n<p>Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre lo que es la reencarnaci\u00f3n, v\u00e9anse <a href=\"https:\/\/kadampa.org\/es\/books\/introduccion-al-budismo\"><em>Introducci\u00f3n al budismo<\/em><\/a> y <a href=\"https:\/\/kadampa.org\/es\/books\/el-camino-gozoso-de-buena-fortuna\"><em>El camino gozoso de buena fortuna<\/em><\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"excerpt","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":2439,"menu_order":42,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"sync_status":"","episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","castos_file_data":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","footnotes":""},"section":[],"class_list":["post-2466","page","type-page","status-publish"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2466"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2466\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2439"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=2466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}