{"id":1800,"date":"2015-03-16T10:06:38","date_gmt":"2015-03-16T10:06:38","guid":{"rendered":"http:\/\/local.kadampa.org\/transforma-tu-vida"},"modified":"2016-08-26T12:30:01","modified_gmt":"2016-08-26T11:30:01","slug":"transforma-tu-vida","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/kadampa.org\/es\/books\/transforma-tu-vida","title":{"rendered":"Transforma tu vida"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"align-right\" src=\"https:\/\/kadampa.org\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/transforma-tu-vida-3d.jpg\" alt=\"\" width=\"290px\" \/><\/p>\n<p>Un viaje gozoso<\/p>\n<p>por Gueshe Kelsang Gyatso<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/tharpa.com\/es\/transforma-tu-vida\">compre este libro por Internet<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#excerpt\">lea un extracto<\/a><\/p>\n<p>Si seguimos los consejos contenidos en este libro, podremos transformar nuestra mente y nuestra vida, desarrollar nuestro potencial humano y encontrar paz y felicidad duraderas.<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfCu\u00e1l es el verdadero sentido de nuestra vida humana?<\/li>\n<li>\u00bfD\u00f3nde podemos encontrar la felicidad?<\/li>\n<li>Los verdaderos m\u00e9todos para solucionar nuestros problemas diarios<\/li>\n<li>C\u00f3mo alcanzar la meta \u00faltima<\/li>\n<\/ul>\n<hr id=\"buy-online\" \/>\n<p><a title=\"Compre este libro en Tharpa Espa\u00f1a\" href=\"http:\/\/tharpa.com\/es\/transforma-tu-vida\">Compre este libro en Tharpa Espa\u00f1a<\/a><\/p>\n<p><a title=\"Compre este libro en Tharpa Espa\u00f1a\" href=\"http:\/\/tharpa.com\/mx\/transforma-tu-vida.html\">Compre este libro en Tharpa M\u00e9xico<\/a><\/p>\n<p><a title=\"Compre este libro en Tharpa US - espa\u00f1ol\" href=\"http:\/\/tharpa.com\/us-es\/transforma-tu-vida.html\">Compre este libro en Tharpa US &#8211; espa\u00f1ol<\/a><\/p>\n<hr id=\"excerpt\" \/>\n<p>La riqueza interna de la compasi\u00f3n<\/p>\n<p>Durante el descanso de la meditaci\u00f3n, intentamos mantener una mente compasiva. Cuando nos encontremos con una persona, debemos recordar que est\u00e1 sufriendo y sentir compasi\u00f3n por ella. De este modo ser\u00e1 como descubrir un valioso tesoro dif\u00edcil de encontrar. La compasi\u00f3n que sentimos al contemplar a los dem\u00e1s es la riqueza interior suprema, una fuente inagotable de felicidad que nos beneficia no solo en esta vida, sino tambi\u00e9n en las futuras.<\/p>\n<p>Como ya se ha mencionado, la riqueza externa no puede ayudarnos en vidas futuras, y ni siquiera podemos estar seguros de que nos vaya a hacer felices ahora, puesto que a menudo nos causa preocupaciones y puede incluso poner en peligro nuestra vida. Los ricos tienen que preocuparse de asuntos que no afectan a los pobres, como los ladrones, los negocios, el precio del dinero y la posici\u00f3n social. Todo esto les produce una gran ansiedad. Mientras que la mayor\u00eda de nosotros podemos viajar con libertad, las personas ricas o famosas tienen que llevar guardaespaldas y corren el peligro de ser raptadas. Disfrutan de poca libertad y no pueden descansar tranquilas. Cuanto m\u00e1s elevada sea nuestra posici\u00f3n social, peor ser\u00e1 la ca\u00edda, por lo que es mejor no ponernos en un pedestal.<\/p>\n<p>Por mucho que mejoremos nuestras condiciones externas, nunca podr\u00e1n proporcionarnos felicidad pura ni protegernos del sufrimiento. La verdadera felicidad no existe en este mundo impuro. En lugar de esforzarnos por adquirir posesiones, es mejor que cultivemos la riqueza interna de la virtud que, a diferencia de la externa, nunca nos decepciona y nos ofrece la paz y felicidad que deseamos.<\/p>\n<p>Con un poco de pr\u00e1ctica, podemos transformar a nuestros amigos en un tesoro y obtener la riqueza del amor, la compasi\u00f3n, la paciencia y dem\u00e1s virtudes. Sin embargo, para poder hacer esto, nuestro amor por ellos ha de estar libre de apego o, de lo contrario, si dejan de complacernos o hacen algo que no nos gusta, nuestro aprecio por ellos se convertir\u00e1 en odio. En realidad, solemos enfadarnos m\u00e1s con nuestros amigos que con nuestros enemigos o con los desconocidos.<\/p>\n<p>Cuando nos enfadamos con nuestros amigos, los convertimos en maras. Los maras son personas o circunstancias que interfieren en nuestra pr\u00e1ctica espiritual. Nadie es un mara por s\u00ed mismo, pero si permitimos que alguien estimule nuestras perturbaciones mentales, como el odio, el apego o la estimaci\u00f3n propia, lo transformamos en uno. Los maras no siempre tienen cuernos o un aspecto terror\u00edfico. Alguien que nos resulta agradable, que nos alaba y distrae continuamente, puede convertirse un obst\u00e1culo para nuestra pr\u00e1ctica espiritual. El que nuestros amigos sean maras o un tesoro depende por completo de nosotros. Si cultivamos la paciencia, el amor y la compasi\u00f3n con sinceridad, ser\u00e1n como joyas preciosas, pero si nos dejamos llevar con frecuencia por el odio, los convertiremos en maras.<\/p>\n<p>Si descubri\u00e9ramos un tesoro enterrado bajo tierra o gan\u00e1semos una gran cantidad de dinero, nos sentir\u00edamos muy afortunados. No obstante, si tenemos en cuenta que la riqueza interior es superior a la externa, nos sentiremos mucho m\u00e1s afortunados al encontrarnos con alguien, que nos ofrece la oportunidad de aumentar nuestras virtudes. Para el sincero practicante compasivo, el mero hecho de encontrarse con otras personas, hablar con ellas o recordarlas es como encontrar un tesoro. Cuando un practicante se encuentra con alguien, aumenta su compasi\u00f3n, y sus actividades diarias, como ir de compras o charlar con los amigos, se convierten en causas para alcanzar la iluminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a9 Gueshe Kelsang Gyatso y New Kadampa Tradition<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"excerpt","protected":false},"author":1,"featured_media":1190,"parent":1820,"menu_order":12,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"sync_status":"","episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","castos_file_data":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","footnotes":""},"section":[],"class_list":{"0":"post-1800","1":"page","2":"type-page","3":"status-publish","4":"has-post-thumbnail","6":"resize-featured-image"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1800"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1800\/revisions"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1820"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1190"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/kadampa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}