Cuando ofrecemos música, emanamos incontables diosas….

Cuando ofrecemos música, emanamos innumerables diosas tocando instrumentos musicales como flautas, tambores y laúdes, y cantando canciones melodiosas. El sonido de esta música llena los tres reinos - el reino humano, el reino de los dioses arriba y el reino de los nagas abajo - e induce una felicidad no contaminada en todos los seres sagrados. Al ofrecer música creamos la causa para escuchar sólo sonidos agradables en el futuro, especialmente el sonido del Dharma; y para no escuchar nunca sonidos desagradables como las malas noticias. También es la causa para lograr el habla de un Buda.
Venerable Geshe Kelsang Gyatso Rinpoche,
Cuando ofrecemos música, emanamos incontables diosas….